ADMER : El desierto de oro macizo (4X4)
Un recorrido de asombro en el corazón de las dunas monumentales del erg Admer. Verdaderas olas inmóviles de un océano de arena, que se extienden a lo largo de decenas de kilómetros y conforman un paisaje de belleza casi irreal. Su inmensidad fascina, invitando a la contemplación y a la imaginación.
Al atardecer, las dunas se tiñen de tonos dorados y anaranjados, desplegando un espectáculo a la vez majestuoso y apacible que queda grabado de manera duradera en la memoria del viajero.
En el camino de regreso a Djanet, una parada en Tégharghart permite admirar el famoso grabado rupestre de «la vaca que llora», conmovedor testimonio del arte prehistórico sahariano.











